A string of clothes, including some for adults and some for children, hanging from a laundry line outside a building.

Story

Las Voces de Covid

During the first year of the pandemic, we listened to the experiences of immigrant essential workers. Today, their memories and words resonate more than ever.


Durante el primer año de la pandemia, escuchamos las experiencias de los trabajadores esenciales inmigrantes. Hoy, sus recuerdos y palabras resuenan más que nunca.

 

Introduction by María Islas-López

On March 5, 2020, Colorado confirmed its first case of Covid-19 and the ensuing years have been truly challenging, confusing, and emotional for all. In Colorado, more than 1.2 million people have contracted the virus; more than eleven thousand have died. Families continue to cope with the financial distress caused by the mass layoffs, pay cuts, and business closures of the early pandemic. In Denver, during the first year of the pandemic, a disproportionate number of Covid-19 cases, hospitalizations, and deaths occurred among people who identified themselves as Hispanic or Latino—many of whom worked in essential and frontline industries. These families, particularly those living on low incomes, were also hit forcefully by pandemic-related economic hardships. And yet, in the midst of great loss, resilience and hope survived.

Here, we share excerpts from the collection of inspiring stories resulting from the “Voices from Centro Humanitario: Labor, Barriers, and Hope in Times of Covid-19” community memory project. Part of History Colorado’s Museum of Memory initiative, this community-based project explores the experiences of low-wage Latino immigrant workers in the Denver metropolitan area during the first year of the pandemic. The project was led and curated by the community outreach team from El Centro Humanitario para los Trabajadores (El Centro), a Denver-based labor center that promotes the rights and well-being of day laborers and domestic workers in Colorado. During the pandemic El Centro has helped distribute more than $6 million in Covid relief funds among the low-wage worker community in the state. The photographs and excerpts from oral histories presented here describe the unique ways that this moment in history impacted the lives of immigrant essential workers who played a pivotal role during the Covid-19 crisis.

—María Islas-López, PhD, Museum of Memory Manager
 

Introducción por María Islas-López

El 5 de marzo del 2020, Colorado confirmó su primer caso de Covid-19 y los años siguientes han sido realmente desafiantes, confusos y emocionales para todos. En Colorado, más de 1,2 millones de personas han contraído el virus; más de once mil han muerto. Las familias continúan lidiando con la angustia financiera causada por los despidos masivos, los recortes salariales y los cierres de negocios al comienzo de la pandemia.  En Denver, durante el primer año de la pandemia, un número desproporcionado de casos, hospitalizaciones y muertes por Covid-19 ocurrieron entre personas que se identificaron como Hispanas o Latinas–muchas de las cuales trabajaban en industrias esenciales y de primera línea. Estas familias, particularmente las que viven con bajos ingresos, también se vieron afectadas con fuerza por las dificultades económicas relacionadas con la pandemia. Y, sin embargo, en medio de una gran pérdida, la resiliencia y la esperanza sobrevivieron.

Aquí, compartimos extractos de la colección de historias inspiradoras resultantes del proyecto de memoria comunitaria "Voces del Centro Humanitario: Trabajo, Barreras y Esperanza en Tiempos de Covid-19". Como parte de la iniciativa del Museo de la Memoria de History Colorado, este proyecto comunitario explora las experiencias de los trabajadores inmigrantes Latinos de bajos salarios en el área metropolitana de Denver durante el primer año de la pandemia. El proyecto fue dirigido y curado por el equipo de alcance comunitario de El Centro Humanitario para los Trabajadores (El Centro), un centro laboral con sede en Denver que promueve los derechos y el bienestar de los jornaleros y trabajadores domésticos en Colorado. Durante la pandemia, El Centro ha ayudado a distribuir más de $6 millones en fondos de ayuda por el Covid entre la comunidad de trabajadores de bajos salarios en el estado. Las fotografías y extractos de las historias orales presentadas aquí describen las maneras únicas en que este momento de la historia impactó las vidas de los trabajadores esenciales inmigrantes que desempeñaron un papel fundamental durante la crisis de Covid-19.

—María Islas-López, PhD, Gerente del Museo de la Memoria


Lorena Osorio on recovering from Covid and doing work with higher risk for Covid-19 exposure.

Interview by Patty Grado, Project Curator, Centro Humanitario Connector

Well, when it started, like that, I said “Oh! Maybe it’s nothing as serious as they say, right?” And, but as a result of that, the news was showing how the month went by, and then in the month of September is when I got it. That was when it came to me more like a, this, a fear, a lot of anxiety. Because I did get it, and it gave me all the symptoms: my oxygen dropped a little, horrible headaches, nausea, and diarrhea that I really would not wish on anyone. But hey, I’m blessed, right? Because I didn’t have to go to the hospital….Well, among some, I feel blessed because I am alive—still alive with hope and overcoming it. And other people, unfortunately other families are not. They have—have lost, several, several relatives. And even sometimes entire families.
 

Lorena Osorio sobre recuperarse del Covid y hacer trabajos con mayor riesgo de exposición al Covid-19.

Entrevista por Patty Grado, Curadora del Proyecto, Conectora del Centro Humanitario

Pues cuando empezó, así como que, le digo “¡Ay! A lo mejor no es nada tan serio como dicen, ¿verdad?” Y entonces—pero a raíz de eso, que se fueron viendo las noticias, como iba pasando el mes, y luego en el mes de septiembre, cuando me dio a mí. Entonces fue cuando me entró más a mí como un, este, un miedo, mucha ansiedad. Porque a mí sí me dio, me dio de todos los síntomas: se me bajó un poco el oxígeno, unos dolores de cabeza horribles, náuseas, y diarrea que, la verdad, no se lo desearía a nadie. Pero bueno, yo estoy bendecida, ¿verdad? Porque no, no, no tuve que ir al hospital….Pues, entre algunos, pues yo me siento bendecida porque estoy en vida—en vida todavía con esperanza y superándolo. Y otras personas, lamentablemente otras familias no. Han—han perdido, varios, varios familiares. E incluso, a veces, hay familias completas.

A family sits on a porch. A man sits on a chair to the right, while a woman sits on a chair to the left with a young girl in her lap.
Photo by Sarahy Plazola.

Angélica Don Diego & Fabián Meraz on experiencing job shortages and wage theft in the construction industry.

Interview by Blanca Madrid, Project Curator, Centro Humanitario Connector

Fabián: My job was a very stable job, there was a check every Friday, every Friday, it
didn’t fail. So, well, we had no problems: income issues, food issues, well, bills. So everything was fine. Let’s put it that way. In my experience, as a result of this pandemic, I have discovered shortcomings in this country. I, really before this pandemic, I think, I, well, I never saw that of even wanting to not spend the money until we could afford a gallon of milk in the next week. Yes, yes, the difference was seen a lot as a result of this pandemic….It had been a long time since I had seen jobs for twelve dollars an hour, fourteen dollars an hour, and this pandemic came, and to this date if you search on Mil Anuncios Denver [classified ads], you will see jobs for twelve dollars or eleven fifty. 

Angélica: And having to, well, make money last above all. However little, however much he gave me, make it last. As he told you, even for a gallon of milk, to have to think and have to adjust; especially for the needs of the girls [daughters], because ours, well, those can wait. The priority right now is the girls because they don’t know if there is, or there isn’t, they just say, “I want milk,” and well, to have the milk.
 

Angélica Don Diego y Fabián Meraz sobre haber experimentado escasez de empleo y robo de salario en la industria de la construcción. 

Entrevista por Blanca Madrid, Curatora del Proyecto, Conectora del Centro Humanitario

Fabián: Mi trabajo era un trabajo muy estable; había un cheque cada viernes, cada viernes, no fallaba. Entonces, pues, no teníamos problemas: cuestiones de renta, cuestiones de comida, de, pues, de biles. Todo estaba, pues, bien. Digámoslo de esa manera. En mi experiencia, a raíz de esta pandemia, yo he descubierto las carencias en este país. Yo, realmente antes de esta pandemia, creo, yo, que pues yo nunca vi, yo nunca vi eso de inclusive llegar a querer acortar el dinero hasta para que nos alcanzara para un galón de leche en la próxima semana. Sí, sí se vio muy—mucho la diferencia a raíz de esta pandemia….Tenía muchisisimo tiempo que yo no veía trabajos de doce dólares la hora, de catorce dólares la hora, y se vino esta pandemia, y hasta la fecha, si usted se mete a Mil Anuncios Denver [anuncios clasificados], usted va a ver trabajos de doce dólares, de once cincuenta.

Angélica: Y tener que estar, pues, sobre todo hacer rendir el dinero. Lo poco, lo mucho que me daba, hacerlo rendir. Como él dijo, hasta para un galón de leche tenerle que pensar y tener que ajustar y sobre todo las necesidades más de las niñas [hijas], ya las de nosotros pues ya, así como que eso se esperan. Las prioridades ahorita, pues, las niñas porque ellas no saben si hay, o no hay, ellas nada más “quiero leche” y pues, a tener la leche. 


Paula Ríos on helping a stranger early in the pandemic at the hospital.

Interview by Dámaso Ahumada, Project Curator, Centro Humanitario Connector

There were so many restrictions in the hospital. They wouldn’t let you in; many sick people arrived. That many times it happened to me, in the lobby, at the entrances of the clinic and the hospital, well, very sick and that—and well, they made me go clean where those people had sat. In fact, I had an adult lady, yeah, Hispanic, who asked me for help, with the lady who was in the, in the front, who was taking temperature and, well—they didn’t let many people in and, so the lady didn’t speak English and she, she asked me if I spoke Spanish, could I help her and I said, “Of course I can! What do you need?” And the lady told me that she felt all the symptoms of Covid, and even so I was kind of scared, because I knew that I could get infected, but at the same time I like to help people and, and I said “Well, maybe this could happen to me and I’m going to feel very bad if someone doesn’t help me.”
 

Paula Ríos sobre ayudar a un extraño al principio de la pandemia en el hospital.

Entrevista por Dámaso Ahumada, Curator del Proyecto, Conector del Centro Humanitario

Había muchísimas restricciones en el hospital. No te dejaban entrar; llegaban muchas personas enfermas. Que muchas veces me tocó a mí, en el lobby, en las entradas de la clínica y el hospital, bien, bien enfermas y este—y pues me hacían ir a limpiar donde esas personas se habían sentado. De hecho me tocó una señora adulta, ya, hispana que me, me pidió ayuda para con la señorita que estaba en el, en el frente que era la que estaba tomando temperatura y, y pues—no dejaban entrar a muchas personas entonces la señora pues no hablaba inglés y me, me preguntó que si yo hablaba español, que si le podía ayudar y le dije “¡Claro que sí! ¿Qué necesita?” Y la señora me dijo que ella sentía todos los síntomas del Covid. Y aún así, yo estaba como asustada porque sabía que yo me podía infectar, pero a la vez pues me gustaba ayudar a las personas y, y yo dije “Bueno, pues tal vez esto me pueda pasar a mí y me voy a sentir muy mal si alguien no me ayuda.”

Two hispano figures, a man and a woman. The man is seated, and the woman stands at his side.
Photo by Sarahy Plazola.

Señor Valverde on community solidarity and finding joy and hope in the midst of uncertainty.

Interview by Guadalupe P. Martínez, Project Curator, Centro Humanitario Connector

Well, we had a lot, a lot of support from the community, from the brothers of the church, who somehow made us get—they, they brought us food, they left us a lot of groceries at the door, blessed be God. That helped us a lot. If we hadn’t had those groceries, if we hadn’t had all that to eat. Because there were times when my wife and I couldn’t even get up to cook, to heat up water for tea, coffee, or something. I tell you, only the Lord, the Lord who, who moves all those families. That, they supported us a lot. That—there were times when we could not even open the door. Because there were plenty of groceries. There was a plate of food, there was a warm soup. And always, always, they were in constant communication, asking, “What, what do you need?” “What can I do for you?” and they said to me, “What do you crave?” I would tell them, “Whatever you can.” There you see the hand of the Lord, in all those families that supported us a lot, thank you.
 

Señor Valverde sobre la solidaridad de la comunidad  y encontrar alegría y esperanza en medio de la incertidumbre.

Entrevista por Guadalupe P. Martínez, Curadora del Proyecto, Conectora del Centro Humanitario

Pues, bastante, bastante apoyo tuvimos de la comunidad, de los hermanos de la iglesia, que, que de una manera u otra nos hacían llegar—este, nos traían comida, nos dejaron en la puerta muchísimo mandado, bendito sea Dios. Que eso nos ayudó bastante. Si no hubiéramos tenido ese mandado, si no hubiéramos tenido todo eso con que comer. Porque había ocasiones en que, en que mi esposa y yo no nos podíamos ni levantar para poder cocinar, para poder calentar agua para un té, un café, o algo. Le digo yo, solamente el Señor, el Señor que, que mueve a todas esas familias. Que, que nos apoyaron bastante. Que—había ocasiones en que la puerta no la podíamos abrir. Porque había bastante mandado. Había un plato de comida, había una sopa calentita. Y siempre, siempre, estaban en constante comunicación, preguntando “¿Qué, que necesita?” “¿Qué se le ofrece?” y me decían “¿Qué se le antoja?” Le digo yo, “Lo que ustedes puedan.” Ahí se mira la mano del Señor, en todas esas familias que nos apoyaron muchísimo, gracias.

An icon of La Virgen de Guadelupe.
Photo by Sarahy Plazola.

María Pineda on faith in times of crisis.

Interview by Sarahy Plazola, Project Curator, Centro Humanitario Connector

Many people have felt so much pain in this pandemic, so many who have died and I thank God because when I see mothers there who have lost two, three children or something like that, wow! I say, “Thank you Lord, in that my daughter did not leave me, thank God, Lord. And we passed the pandemic, thank God, thank my God.” Something I learned, well in this time: give thanks to God. And then to think that he is the only one who decides our lives, nobody else. We can be very strong, but if God says, “Now its your turn,” there’s no other way, right?
 

María Pineda sobre la fe en tiempos de crisis.

Entrevista por Sarahy Plazola, Curatora del Proyecto, Conectora del Centro Humanitario

Mucha gente ha sentido tanto dolor en esta pandemia, tantos que han muerto y yo le doy gracias a Dios porque cuando veo ahí a mamás que se les han muerto dos, tres hijos o algo así, ¡Guau! Yo digo, “Gracias Señor, en eso no se me fué mi hija, gracias a Dios, Señor. Y pasamos la pandemia, gracias a Dios, gracias a mi Dios.” Algo que aprendí, pues en este tiempo: darle gracias a Dios. Y pues pensar que él es único que decide nuestras vidas, nadie más. Podemos estar bien fuertes, pero si Dios dice “Ya ahora te toca,” no hay de otra, ¿verdad?

 


Patty Grado on the emotional side of providing relief and resources to the community and a message of hope.

Interview by Marina Cruz, Project Curator, Centro Humanitario Connector

I have had phases of sadness, I have had stages of joy, of happiness. When people receive help, and when that—those messages that I receive of thanks from people, that makes me feel good. I have had stages of great sadness, of seeing how many people have died that they do not even have [money] to bury them. How many people did not see their family again. And that is very sad for me, it is horrible. And, yes, I have gone through all kinds of stages….I would like to leave that message of hope and that this will improve and this will change. And, hopefully and the future brings us the best and what we long for. And hopefully this new president will lead this country down a—a path where everything is fairer. We know that it cannot be perfect, because if life were perfect it would be boring, life without challenges is boring. But yes, I would like to leave that message of hope.
 

Patty Grado sobre el lado emocional de brindar alivio y recursos a la comunidad y un mensaje de esperanza.

Entrevista por Marina Cruz, Curatora del Proyecto, Conectora del Centro Humanitario

He tenido etapas de tristeza, he tenido etapas de alegría, de felicidad, cuando a la gente le ayudan, y cuando esas—esos mensajes que recibo de agradecimiento de la gente, eso me hace sentir bien. He tenido etapas de mucha tristeza, de ver cuánta gente se ha muerto que no tienen [dinero] ni para enterrarlos. Cuántas personas no volvieron a ver a su familia. Y eso es bien triste para mí, es horrible. Y, sí, he tenido etapas de todas….A mí me gustaría dejar ese mensaje de esperanza y que esto va a mejorar y esto va a cambiar. Y, ojalá y el futuro nos traiga lo mejor y lo que anhelamos. Y ojalá que este nuevo presidente lleve a este país por una—una vía donde todo sea más justo. Sabemos que no puede ser perfecto, porque la vida si fuera perfecta no tendría chiste. La vida sin retos no tiene chiste. Pero sí, a mi me gustaría dejar ese mensaje de esperanza.

A dark view of a church interior, with pews on either side and the altar straight ahead.
Photo by Sarahy Plazola.

Anonymous Narrator on resiliency and support after losing their job in the hospitality industry. 

Interview by Sarahy Plazola, Project Curator, Centro Humanitario Connector

I learned that this made me stronger. That, I—that I value things more like a peso that I have, ten dollars, whatever, not wasting it, not going about wasting money. We have—this pandemic has already made me learn many things: don’t waste food; don’t waste time, because time is gold. Being locked up, one just, just does nothing. So many opportunities that, that I had, that one had, that we had before, right? Like, for example, saving money. Of many opportunities, that one says, “Oooh, if I had saved.” But I’m not saying that it only taught me, right? It taught all the people….This pandemic—because, to value what one has. The aids [financial] that are given to us, all that. Because if it weren't for the aid that they have given us, right now who knows what we would be doing? We would be with the homeless wherever they have the tents, because what else are we going to do?
 

Narrador anónimo sobre resiliencia y apoyo después de perder su trabajo en la industria de la hospitalidad.

Entrevista por Sarahy Plazola, Curatora del Proyecto, Conectora del Centro Humanitario

Yo aprendí que me hizo más fuerte esto. Que me— que valoro más las cosas como un peso que tenga, diez dólares, lo que sea, no malgastarlo, no ir a malgastar el dinero. Hemos—esta pandemia a mí ya me hizo aprender muchas cosas: no desperdiciar la comida; no desperdiciar el tiempo, porque el tiempo es oro. Estar encerrado uno, no, no hace uno nada. Tantas oportunidades que, que tenía, que tiene uno, antes que tuvimos ¿verdad? Como, por ejemplo, de guardar dinero. De muchas oportunidades, que, que dice uno, “Uuuh, si hubiera guardado.” Pero yo no digo que nomás a mí, verdad, a toda la gente nos enseñó…..Esta pandemia—porque, a valorar uno lo que tiene.  Las ayudas [económicas] que nos, que nos dan, todo eso. Porque si no fueran por las ayudas que nos han dado, ahorita ¿quién sabe que andaríamos haciendo? Allá estaríamos, por, con los homeless, allá donde tienen las carpitas, porque ¿qué vamos hacer?


Anonymous Narrator on priorities and gaining new perspectives while facing job insecurity.

Interview by Marina Cruz, Project Curator, Centro Humanitario Connector

It hasn't, I mean, it hasn't been all bad, because it [the pandemic] has taught us many things. To say, we have had more time—well, since the girls [daughters] don't go to school and all that, it's like we've shared more time as a family. We are more—well, we can go out, I am not saying that it is not true, right? But, I maybe think that it is a little more risky when we go out. And it has let us see that one makes the, the plans and….Well, before Covid there were plenty of plans and well, as some say, one makes plans but only God knows what will happen. And, honestly, it has helped me to have a lot of faith in God because, thank God, we haven't been infected or anything like that.
 

Narrador anónimo sobre las prioridades y la obtención de nuevas perspectivas mientras se enfrenta la inseguridad laboral.  

Entrevista por Marina Cruz, Curatora del Proyecto, Conectora del Centro Humanitario

No ha, osea, no del todo ha sido malo, porque [la pandemia] nos ha enseñado muchas cosas. Por decir, hemos estado más tiempo—bueno, como las niñas [hijas] no van a la escuela y todo eso, como que hemos compartido más tiempo en familia. Estamos más—pues, si podemos salir, no digo que no, ¿verdad? Pero, yo a lo mejor pienso que es un poquito más riesgoso cuando salimos. Y nos ha dejado ver que, osea, uno hace los, los planes y….Pues sí antes del Covid había bastantes planes y pues como, quien dice, uno planea pero sólo Dios sabe que va ha pasar. Y la verdad me ha ayudado tener muchísima fe en Dios porque, gracias a Dios, no nos hemos infectado ni nada así. 


ABOUT THE PROJECT CURATORS
The Centro Humanitario’s community connectors are a group of immigrant and first-generation Latina women and Latino men. Being part of the community and having received training to serve as community liaisons, the connectors are trusted advocates, educators, community leaders, and outreach workers.

ACERCA DE LOS CURADORES DEL PROYECTO 
Las conectoras y conectores comunitarios del Centro Humanitario son un grupo de mujeres y hombres Latinos inmigrantes y de primera generación. Al ser parte de la comunidad y haber recibido capacitación para servir como enlaces comunitarios, los conector@s son defensores confiados por la comunidad, educadores, líderes comunitarios y trabajadores de alcance comunitario.


BEHIND THE LENS
As an artist I suggested that these stories should have a visual narrative, not only because they would look pretty, but also because that way we could bring the voices to life and keep them alive for several years—to give identity to our storytellers. The photos that accompany the interviews reflect my family, they reflect my fears, they reflect my nostalgia, and that imagination that we have as immigrants. There are portraits and photos of things that reminded me a lot of my own childhood. Those images represent the narratives of my immigrant parents. Some photos were also taken in Mexico; those represent the life that we left on the other side of the border and that we still carry in our hearts and souls. And they also reflect me as a first-generation immigrant woman, who came here as a child and continues to live the legacy
of her parents. —Sarahy Plazola

DETRÁS DE LA LENTE
Como artista sugerí que estas historias deberían de tener una narrativa visual, no solamente porque se iban a ver bonitas, sino también porque de esa forma podemos darles vida a las voces y mantenerlas vivas por varios años–para darle identidad a nuestros narradores. Las fotos que acompañan las entrevistas reflejan a mi familia, reflejan mis temores, reflejan mi nostalgia, y esa imaginación que tenemos como inmigrantes. Hay retratos y fotos de cosas que me han recordado mucho a mi propia infancia. Esas imágenes respresentan las narrativas de mis padres inmigrantes. Algunas fotos también fueron tomadas en México; esas representan la vida que dejamos al otro lado de la frontera y que todavía llevamos en nuestro corazón y nuestra alma. Y también me reflejan a mí como una mujer inmigrante de primera generación, que llegó aquí desde pequeña y que sigue viviendo el legado de sus padres. —Sarahy Plazola